Con más de veinticinco años de carrera, Manuel Regueiro se ha convertido en uno de los rostros reconocibles de la ficción televisiva española. Nacido en Pontevedra, el actor se formó en interpretación y doblaje en Madrid y en la Escuela de Arte Dramático del Palacio de Festivales de Santander, donde desarrolló una base sólida que marcaría el inicio de su trayectoria profesional a finales de los años noventa.
Desde entonces ha participado en numerosas series y producciones televisivas que han acompañado a varias generaciones de espectadores, con apariciones en títulos como El Comisario, Hospital Central, Bajo Sospecha o Cuéntame Un Cuento. Con el tiempo, su presencia se consolidó especialmente en las ficciones diarias, donde interpretó personajes destacados en Acacias 38 y El Secreto de Puente Viejo, demostrando una gran capacidad para dar profundidad a personajes con fuerte peso dramático.
Actualmente forma parte del reparto protagonista de La Promesa, la exitosa serie de época de Televisión Española, donde da vida a Alonso de Luján, el patriarca de la familia. Un papel que ha reforzado aún más su vínculo con el público y que confirma la madurez artística de un actor que continúa disfrutando del oficio con la misma pasión con la que empezó.
Manuel, quiero darte la bienvenida y agradecerte que te tomes este tiempo para charlar conmigo. Quisiera empezar preguntándote ¿cómo estás viviendo este momento personal y profesional en tu carrera?
Pues muy feliz. Después de una ya larga trayectoria estoy disfrutando de un momento personal y profesional muy interesante e intenso que intento aprovechar al máximo.
Tienes una carrera envidiable que abarca cine, teatro y series icónicas como El secreto de Puente Viejo o Acacias 38. ¿Qué te atrae más a la hora de aceptar un proyecto: la historia, el personaje, el equipo o el reto interpretativo?
Todo influye. Lo que queremos contar, el punto de vista desde el que lo queremos contar a través del personaje…nuestro trabajo siempre es un reto que abordo con toda la ilusión del mundo en cada proyecto. Los compañeros tanto a nivel técnico como artístico son claves para que todo fluya. Todo es un gran engranaje que persigue el mismo objetivo: Compartir esa historia.
Trabajar en series diarias, es un auténtico maratón para un actor, ¿cuál es el secreto de Manuel Regueiro para mantener la frescura de un personaje después de cientos de episodios?
Es muy interesante poder trabajar un arco dramático tan amplio. Vivo cada día lo que le pasa al personaje durante un largo periodo de tiempo. Eso hace que lo conozcas muy bien, que sepas como va a afrontar cada situación, cada experiencia, cada emoción, cada momento. Intento a partir de ahí jugar, experimentar, arriesgar… buscando lo que sea que necesite mi personaje para llegar a donde quiera llegar. Es importante trabajar cada escena como si fuera la única. Y como en tantos episodios la trama da tantas vueltas es un auténtico disfrute.
De todos los personajes que han pasado por tus manos, ¿hay alguno al que le guardes un cariño especial o que sientas que te cambió como profesional?
Me llevo muy bien con todos mis personajes. Los villanos, los amables, los duros, los intrigantes, los queridos, los odiados…Me gusta decir que mi personaje favorito es el que tengo entre manos en ese momento.
Hablemos un poco de La Promesa. Alonso de Luján es un hombre de honor, que está atrapado en las sombras de su propio pasado y las presiones del marquesado, ¿qué fue lo que más te atrajo de él cuando leíste el guion por primera vez?
Me gusta ver a Alonso como el eje central sobre el que pivotan todas las historias que se entremezclan en La Promesa. Es un hombre de principios que intenta que nada rompa el equilibrio de la unidad que él considera más importante: la familia. Con las condiciones que se dan en el entorno de la aristocracia a principios del siglo XX. Me pareció muy atractivo poder trabajar estas circunstancias.
Tu personaje está viviendo momentos de mucha presión familiar y secretos que amenazan con salir a la luz. ¿Cómo gestiona el Marqués el hecho de ver que su mundo se desmorona por momentos?
Alonso es un luchador. Desde el principio de la serie esquiva y afronta muchas dificultades que hacen peligran el estatus, la economía y la concordia familiar. Seguirá haciéndolo desde un lugar aún más activo haciendo valer su autoridad apoyándose y apoyando a los que considera indispensables en su vida: sus hijos.
Cruz se fue, llegó Leocadia, dejó a Alonso ensimismado y poco a poco fue quedándose con el palacio. ¿Cómo va a evolucionar esa trama? porque hemos visto que el Marqués comienza a pararle un poco los pies a su invitada, pero con cautela.
En este momento hay muchas cosas que Alonso desconoce. Poco a poco ha ido encajando y superando acontecimientos tan traumáticos como la muerte de Jana y el encarcelamiento de su esposa incriminada por ello. Ha intentado gestionar todo eso apoyándose en la ayuda “aparentemente desinteresada” de Leocadia. El tiempo pasa y empieza a ver que no todo cuadra. Entiende que ha llegado el momento de poner en su sitio algunas cosas que remueven los cimentos de su familia. Está decidido a hacerlo y no va a parar hasta conseguir que nadie pueda poner en duda los valores y la integridad sobre los que se ha construido su existencia y su legado. Si para ello ha de enfrentarse abiertamente a Leocadia, lo hará.
Y ¿con Curro? Alonso y Dolores tuvieron una historia bonita pero trágica, y descubrir el parentesco con Curro hizo que tu personaje reviviera aquel amor, sin embargo, no se ha portado muy bien con su hijo hasta ahora. ¿Va a cambiar algo entre ellos? ¿Veremos por fin una relación entre padre e hijo?
Todo está cambiando con respecto a Curro. Alonso está decidido a que ocupe el verdadero lugar que le corresponde y va luchar para que su hijo sea feliz apoyándolo en todo lo que necesite para ello. Curro es su hijo ilegítimo, pero el muchacho no es el culpable de esa situación y Alonso va intentar poner remedio a todo el sufrimiento que ha tenido soportar a lo largo de su vida. El vínculo entre los dos seguirá evolucionando para bien.
Muchos fans están pendientes de los secretos que aún guarda Alonso sobre el pasado de Dolores. ¿Veremos pronto una faceta del Marqués que nos dejará con la boca abierta?
Una de las claves de la trama es seguir descubriendo aristas y secretos del marqués y saber cómo este va afrontando y reaccionando ante muchas cosas que por ahora desconoce. Teniendo en cuenta que no se puede desvelar mucho lo que sí puedo decir que lo mejor y más impactante está por llegar.
Si pudieras darle un consejo a Alonso, de hombre a hombre, ¿qué le dirías para que fuera un poco más feliz en el Palacio de La Promesa? y si Manuel Regueiro se encontrara hoy con el Marqués de Luján en una taberna moderna, ¿serían amigos o le leerías un poco la cartilla?
Le diría que no se fiara de todo el mundo. Alonso tiene una tendencia entrañable a pensar que todo el mundo tiene su parte buena y le cuesta ver el lado ruin e interesado de los demás. También le diría que se rodeara sólo de las personas que realmente llenan su vida y que intentara disfrutar sin cortapisas de los suyos olvidándose de convencionalismos y ataduras. Si me lo encontrara hoy en día en una taberna lo primero que haría es darle un buen abrazo. Alonso es un gran sufridor. En su afán de que todo funcione casi siempre se olvida de su propio bienestar. Pocas veces se desahoga y muestra lo mal que lo pasa desde su papel de pacificador que está inmerso en la propia batalla. Es ese tipo de persona al que pocos le preguntan cómo está porque se sobreentiende que él es el cuidador de todos. Así que me lo llevaría de juerga. Que se desentienda un poco y que disfrute.
Aunque sé que no puedes decir mucho, ¿Qué nos puedes adelantar sobre lo que veremos de Alonso en los próximos episodios de La Promesa? ¿Cómo definirías en cuatro palabras lo que veremos a partir de ahora de los Luján?
Alonso va a seguir apostando más que nunca por buscar la felicidad de sus hijos. Enfrentándose a quien haga falta para conseguirlo. Sus motores son Manuel y Curro y todo lo que lo pueda hacer para que la armonía se instale definitivamente en La Promesa. En el camino siempre habrá obstáculos, pero sus objetivos están claros. Vienen tiempos de marejada, pero también de celebración.
Y si pudieses crear una trama potente para Alonso, más allá de las que ya tiene en la serie, ¿cuál sería?, ¿qué te gustaría contar sobre él o a través de él?.
Me gustaría incidir en el aspecto sentimental de Alonso. Investigar en el campo de los afectos de un hombre que hoy por hoy lucha contra viento y marea, pero que seguramente se encuentra muy sólo a nivel emocional en esa batalla.
¿Qué mensaje te gustaría lanzarle a todos esos "promisers" que no se pierden ni un solo episodio y que sufren y ríen contigo cada tarde?
Los “Promisers” son lo mejor del mundo. Llevan ahí con nosotros 800 capítulos, de momento, sin faltar ni un solo día. Lo primero es mostrarles todo mi agradecimiento por la fidelidad tan exagerada que nos han demostrado siempre. Es un tópico, pero son nuestra razón real de existir. Lo segundo hablarles de toda el alma que pone el equipo técnico y artístico de La Promesa en todo lo que hace para que sigan viviendo con nosotros cada alegría, cada pena, cada romance, cada venganza, cada catástrofe, cada celebración...Es impresionante el afecto que recibimos continuamente de los “Promisers”. Y eso no tiene precio. Que sepan que aún llegarán muchas cosas que nos van a hacer vibrar juntos.
Y ¿Con qué sensación o reflexión te gustaría que el público se quedara tras seguir la evolución de Alonso de Luján en los próximos capítulos?
Que Alonso está aquí para llevar el timón con más decisión que nunca. Por el camino se caerá y se volverá a levantar, pero su integridad es inquebrantable y sus objetivos están muy claros.
¿Qué hace Manuel Regueiro para desconectar del “peso” de la corona de los Luján cuando llega a casa? ¿Algún hobby que nos sorprendería?
Soy una persona muy de mi casa. Viajes en familia, caminatas por la sierra, disfrutar de una comida rodeado de los buenos amigos que tengo la suerte de tener dentro y fuera de la profesión son mis principales vías de descompresión. También la música. Acompañado de unos viejos colegas que son unos músicos impresionantes actuamos en elegidas salas de conciertos míticas de la geografía nacional con el objetivo de disfrutar juntos de una de nuestras grandes pasiones. Somos “Los Caras de Cona” y somos una banda de Rock&Roll.
Además de palacios y carruajes, ¿hay algún género que tengas pendiente y tengas ganas de explorar?
Nunca he hecho ciencia ficción. Creo que me divertiría mucho trabajar entre androides y realidades paralelas
Si mañana te ofrecieran un papel en una superproducción internacional, ¿con qué director o actor te gustaría trabajar?
Con Paul Thomas Anderson y Benicio del Toro.
Llegamos al final de la entrevista, pero antes, cuéntanos en qué proyectos te podremos ver próximamente.
En este momento La Promesa ocupa casi el 100% de mi tiempo. También podréis verme como vocalista en los próximos conciertos de los Caras de Cona.
Por último y antes de despedirnos, me gustaría pedirte que recomendases una serie, una película y un libro que tú creas que merece la pena.
Serie: “Poquita Fe”. Película: “Hamnet”. Libro: “Dispara, yo ya estoy muerto” de Julia Navarro.
Muchas gracias por este ratito en el que te hemos podido conocer más, y espero que pronto podamos volver a encontrarnos. Este espacio es para ti, para que puedas decir lo que te apetezca.
Muchas gracias a vosotros. Para lo que necesitéis ya sabéis donde estoy. SALUDOS.
Pues muy feliz. Después de una ya larga trayectoria estoy disfrutando de un momento personal y profesional muy interesante e intenso que intento aprovechar al máximo.
Tienes una carrera envidiable que abarca cine, teatro y series icónicas como El secreto de Puente Viejo o Acacias 38. ¿Qué te atrae más a la hora de aceptar un proyecto: la historia, el personaje, el equipo o el reto interpretativo?
Todo influye. Lo que queremos contar, el punto de vista desde el que lo queremos contar a través del personaje…nuestro trabajo siempre es un reto que abordo con toda la ilusión del mundo en cada proyecto. Los compañeros tanto a nivel técnico como artístico son claves para que todo fluya. Todo es un gran engranaje que persigue el mismo objetivo: Compartir esa historia.
Trabajar en series diarias, es un auténtico maratón para un actor, ¿cuál es el secreto de Manuel Regueiro para mantener la frescura de un personaje después de cientos de episodios?
Es muy interesante poder trabajar un arco dramático tan amplio. Vivo cada día lo que le pasa al personaje durante un largo periodo de tiempo. Eso hace que lo conozcas muy bien, que sepas como va a afrontar cada situación, cada experiencia, cada emoción, cada momento. Intento a partir de ahí jugar, experimentar, arriesgar… buscando lo que sea que necesite mi personaje para llegar a donde quiera llegar. Es importante trabajar cada escena como si fuera la única. Y como en tantos episodios la trama da tantas vueltas es un auténtico disfrute.
De todos los personajes que han pasado por tus manos, ¿hay alguno al que le guardes un cariño especial o que sientas que te cambió como profesional?
Me llevo muy bien con todos mis personajes. Los villanos, los amables, los duros, los intrigantes, los queridos, los odiados…Me gusta decir que mi personaje favorito es el que tengo entre manos en ese momento.
Hablemos un poco de La Promesa. Alonso de Luján es un hombre de honor, que está atrapado en las sombras de su propio pasado y las presiones del marquesado, ¿qué fue lo que más te atrajo de él cuando leíste el guion por primera vez?
Me gusta ver a Alonso como el eje central sobre el que pivotan todas las historias que se entremezclan en La Promesa. Es un hombre de principios que intenta que nada rompa el equilibrio de la unidad que él considera más importante: la familia. Con las condiciones que se dan en el entorno de la aristocracia a principios del siglo XX. Me pareció muy atractivo poder trabajar estas circunstancias.
Tu personaje está viviendo momentos de mucha presión familiar y secretos que amenazan con salir a la luz. ¿Cómo gestiona el Marqués el hecho de ver que su mundo se desmorona por momentos?
Alonso es un luchador. Desde el principio de la serie esquiva y afronta muchas dificultades que hacen peligran el estatus, la economía y la concordia familiar. Seguirá haciéndolo desde un lugar aún más activo haciendo valer su autoridad apoyándose y apoyando a los que considera indispensables en su vida: sus hijos.
Cruz se fue, llegó Leocadia, dejó a Alonso ensimismado y poco a poco fue quedándose con el palacio. ¿Cómo va a evolucionar esa trama? porque hemos visto que el Marqués comienza a pararle un poco los pies a su invitada, pero con cautela.
En este momento hay muchas cosas que Alonso desconoce. Poco a poco ha ido encajando y superando acontecimientos tan traumáticos como la muerte de Jana y el encarcelamiento de su esposa incriminada por ello. Ha intentado gestionar todo eso apoyándose en la ayuda “aparentemente desinteresada” de Leocadia. El tiempo pasa y empieza a ver que no todo cuadra. Entiende que ha llegado el momento de poner en su sitio algunas cosas que remueven los cimentos de su familia. Está decidido a hacerlo y no va a parar hasta conseguir que nadie pueda poner en duda los valores y la integridad sobre los que se ha construido su existencia y su legado. Si para ello ha de enfrentarse abiertamente a Leocadia, lo hará.
Y ¿con Curro? Alonso y Dolores tuvieron una historia bonita pero trágica, y descubrir el parentesco con Curro hizo que tu personaje reviviera aquel amor, sin embargo, no se ha portado muy bien con su hijo hasta ahora. ¿Va a cambiar algo entre ellos? ¿Veremos por fin una relación entre padre e hijo?
Todo está cambiando con respecto a Curro. Alonso está decidido a que ocupe el verdadero lugar que le corresponde y va luchar para que su hijo sea feliz apoyándolo en todo lo que necesite para ello. Curro es su hijo ilegítimo, pero el muchacho no es el culpable de esa situación y Alonso va intentar poner remedio a todo el sufrimiento que ha tenido soportar a lo largo de su vida. El vínculo entre los dos seguirá evolucionando para bien.
Muchos fans están pendientes de los secretos que aún guarda Alonso sobre el pasado de Dolores. ¿Veremos pronto una faceta del Marqués que nos dejará con la boca abierta?
Una de las claves de la trama es seguir descubriendo aristas y secretos del marqués y saber cómo este va afrontando y reaccionando ante muchas cosas que por ahora desconoce. Teniendo en cuenta que no se puede desvelar mucho lo que sí puedo decir que lo mejor y más impactante está por llegar.
Si pudieras darle un consejo a Alonso, de hombre a hombre, ¿qué le dirías para que fuera un poco más feliz en el Palacio de La Promesa? y si Manuel Regueiro se encontrara hoy con el Marqués de Luján en una taberna moderna, ¿serían amigos o le leerías un poco la cartilla?
Le diría que no se fiara de todo el mundo. Alonso tiene una tendencia entrañable a pensar que todo el mundo tiene su parte buena y le cuesta ver el lado ruin e interesado de los demás. También le diría que se rodeara sólo de las personas que realmente llenan su vida y que intentara disfrutar sin cortapisas de los suyos olvidándose de convencionalismos y ataduras. Si me lo encontrara hoy en día en una taberna lo primero que haría es darle un buen abrazo. Alonso es un gran sufridor. En su afán de que todo funcione casi siempre se olvida de su propio bienestar. Pocas veces se desahoga y muestra lo mal que lo pasa desde su papel de pacificador que está inmerso en la propia batalla. Es ese tipo de persona al que pocos le preguntan cómo está porque se sobreentiende que él es el cuidador de todos. Así que me lo llevaría de juerga. Que se desentienda un poco y que disfrute.
Aunque sé que no puedes decir mucho, ¿Qué nos puedes adelantar sobre lo que veremos de Alonso en los próximos episodios de La Promesa? ¿Cómo definirías en cuatro palabras lo que veremos a partir de ahora de los Luján?
Alonso va a seguir apostando más que nunca por buscar la felicidad de sus hijos. Enfrentándose a quien haga falta para conseguirlo. Sus motores son Manuel y Curro y todo lo que lo pueda hacer para que la armonía se instale definitivamente en La Promesa. En el camino siempre habrá obstáculos, pero sus objetivos están claros. Vienen tiempos de marejada, pero también de celebración.
Y si pudieses crear una trama potente para Alonso, más allá de las que ya tiene en la serie, ¿cuál sería?, ¿qué te gustaría contar sobre él o a través de él?.
Me gustaría incidir en el aspecto sentimental de Alonso. Investigar en el campo de los afectos de un hombre que hoy por hoy lucha contra viento y marea, pero que seguramente se encuentra muy sólo a nivel emocional en esa batalla.
¿Qué mensaje te gustaría lanzarle a todos esos "promisers" que no se pierden ni un solo episodio y que sufren y ríen contigo cada tarde?
Los “Promisers” son lo mejor del mundo. Llevan ahí con nosotros 800 capítulos, de momento, sin faltar ni un solo día. Lo primero es mostrarles todo mi agradecimiento por la fidelidad tan exagerada que nos han demostrado siempre. Es un tópico, pero son nuestra razón real de existir. Lo segundo hablarles de toda el alma que pone el equipo técnico y artístico de La Promesa en todo lo que hace para que sigan viviendo con nosotros cada alegría, cada pena, cada romance, cada venganza, cada catástrofe, cada celebración...Es impresionante el afecto que recibimos continuamente de los “Promisers”. Y eso no tiene precio. Que sepan que aún llegarán muchas cosas que nos van a hacer vibrar juntos.
Y ¿Con qué sensación o reflexión te gustaría que el público se quedara tras seguir la evolución de Alonso de Luján en los próximos capítulos?
Que Alonso está aquí para llevar el timón con más decisión que nunca. Por el camino se caerá y se volverá a levantar, pero su integridad es inquebrantable y sus objetivos están muy claros.
¿Qué hace Manuel Regueiro para desconectar del “peso” de la corona de los Luján cuando llega a casa? ¿Algún hobby que nos sorprendería?
Soy una persona muy de mi casa. Viajes en familia, caminatas por la sierra, disfrutar de una comida rodeado de los buenos amigos que tengo la suerte de tener dentro y fuera de la profesión son mis principales vías de descompresión. También la música. Acompañado de unos viejos colegas que son unos músicos impresionantes actuamos en elegidas salas de conciertos míticas de la geografía nacional con el objetivo de disfrutar juntos de una de nuestras grandes pasiones. Somos “Los Caras de Cona” y somos una banda de Rock&Roll.
Además de palacios y carruajes, ¿hay algún género que tengas pendiente y tengas ganas de explorar?
Nunca he hecho ciencia ficción. Creo que me divertiría mucho trabajar entre androides y realidades paralelas
Si mañana te ofrecieran un papel en una superproducción internacional, ¿con qué director o actor te gustaría trabajar?
Con Paul Thomas Anderson y Benicio del Toro.
Llegamos al final de la entrevista, pero antes, cuéntanos en qué proyectos te podremos ver próximamente.
En este momento La Promesa ocupa casi el 100% de mi tiempo. También podréis verme como vocalista en los próximos conciertos de los Caras de Cona.
Por último y antes de despedirnos, me gustaría pedirte que recomendases una serie, una película y un libro que tú creas que merece la pena.
Serie: “Poquita Fe”. Película: “Hamnet”. Libro: “Dispara, yo ya estoy muerto” de Julia Navarro.
Muchas gracias por este ratito en el que te hemos podido conocer más, y espero que pronto podamos volver a encontrarnos. Este espacio es para ti, para que puedas decir lo que te apetezca.
Muchas gracias a vosotros. Para lo que necesitéis ya sabéis donde estoy. SALUDOS.
Además de la entrevista, Manuel Regueiro también ha querido aprovechar la ocasión para mandar un saludo a todos los fans de La Promesa y a toda esa gente que le apoya incondicionalmente. Os dejo con su vídeo.
Gracias de todo corazón por visitar el blog. Si te ha gustado este post, compártelo y no olvides seguirme en Twitter e Instagram, así como activar las notificaciones, para que os avise cuando haya contenido nuevo.









