| REVIEW | NCIS: Sydney S3 - Bajo Presión


La Season 3 de NCIS: Sydney ha sido el momento en el que la serie finalmente ha dejado de sentirse como el spin-off australiano de NCIS que no encajaba en el NCISverse para convertirse, simplemente, en una serie medianamente aceptable dentro de la franquicia. Y eso no es poca cosa, porque las primeras temporadas tenían encanto, sí, pero también una sensación constante de estar buscando identidad. A veces parecía demasiado ligera, otras intentaba copiar el tono del NCIS original, y en varios momentos daba la impresión de no saber exactamente qué quería aportar al universo de la franquicia. Y eso, la Season 3 lo cambia casi por completo.

Contiene Spoilers

Desde el principio hay una intención clara de hacer una temporada más intensa, más serializada y bastante más emocional. Los casos siguen existiendo (y algunos son absurdamente entretenidos) pero esta vez la narrativa tiene mucho más peso. Ya no se trata únicamente de resolver crímenes navales en Australia, sino también de hablar de paranoias, traumas y desgastes psicológicos. Y sorprendentemente lo hace bastante bien.

La gran responsable de que todo funcione es Michelle Mackey. La temporada prácticamente gira alrededor de ella, y eso termina siendo un acierto enorme. Durante años, muchos protagonistas de procedimentales acaban atrapados en el típico perfil de "líder duro con pasado traumático", pero aquí la serie consigue darle una dimensión mucho más humana.

Mackey pasa gran parte de la temporada emocionalmente rota, no en un sentido exagerado o melodramático, sino de una forma mucho más contenida. Se nota en cómo responde a los casos, en cómo desconfía de todo el mundo y especialmente en cómo empieza a obsesionarse con The Collective y con los secretos ligados a su pasado militar. Y ahí es donde la serie mejora muchísimo respecto a años anteriores, porque por fin entiende cómo construir tensión a largo plazo.

The Collective funciona precisamente porque durante buena parte de la temporada no parece un villano tradicional, es más una presencia que incomoda, casi como una sensación constante de que alguien está manipulando cosas desde la distancia (esto Emily, la protagonista de mi novela, lo conoce muy bien). La serie juega bastante bien con la paranoia institucional y con la idea de que incluso los organismos oficiales pueden estar contaminados. No es una trama revolucionaria, pero sí está mejor ejecutada de lo que uno esperaría en una serie que hasta hace relativamente poco todavía estaba buscando equilibrio tonal.

Además, los episodios importantes de esta temporada tienen bastante personalidad visual. "South of Nowhere", por ejemplo, es probablemente uno de los capítulos más atmosféricos que ha hecho toda la franquicia NCIS en años. La base antártica, el aislamiento, la sensación de encierro psicológico y el miedo constante convierten el episodio en algo mucho más cercano a un thriller que a una serie policiaca sin más.

Y algo parecido ocurre con "Sucker Punch". El episodio del brote de Ébola podría haber sido puro espectáculo barato, pero la serie logra transmitir auténtica tensión. Por momentos parece que realmente alguien importante puede morir, y eso es algo que NCIS: Sydney no conseguía transmitir tan bien en temporadas anteriores. Cierto es que ayuda mucho que el team ya tenga química real y no sea tan forzado como lo era al principio. JD y Mackey siguen siendo el centro emocional evidente de la serie, y aunque la trama romántica continúa moviéndose lentamente, ahora se siente más natural. No parece una relación forzada por guionistas intentando crear tensión artificial. Se percibe como dos personas agotadas que encuentran apoyo mutuo en medio del caos constante. Y sinceramente, esa dinámica funciona bastante mejor cuando la serie no intenta convertirla en un romance adolescente.

Otra sorpresa positiva ha sido Blue. En temporadas anteriores era fácil verla únicamente como el personaje gracioso de la serie, pero aquí le dan capas bastante interesantes. Los episodios que exploran su ansiedad y el deterioro emocional provocado por el trabajo aportan algo importante, una vulnerabilidad real. La serie empieza a mostrar que este equipo no sale ileso psicológicamente de todo lo que vive, y eso, aunque parezca una tontería, hace que el grupo se sienta más humano.

Ahora bien, la temporada también tiene problemas. Hay momentos donde la serie se entusiasma demasiado con sus propias conspiraciones y corre el riesgo de complicar innecesariamente la trama de The Collective. Algunos episodios secundarios rompen bastante el ritmo principal, y en ocasiones el tono cambia demasiado rápido entre thriller serio y aventura desconcertante. Aunque curiosamente, parte del encanto de NCIS: Sydney empieza precisamente ahí, porque mientras el NCIS original se ha vuelto cada vez más solemne con los años, Sydney parece más cómoda permitiéndose rarezas. Un episodio puede hablar de terrorismo doméstico y al siguiente introducir ovnis, podcasts de true crime o tesoros japoneses perdidos. Y en vez de sentirse incoherente, empieza a construir una identidad propia bastante diferenciada dentro de la franquicia.

Quizá eso sea lo más importante que deja esta Season 3. NCIS: Sydney ya no parece una serie intentando demostrar que merece existir. Ahora parece una serie que entiende perfectamente qué tipo de historia quiere contar, con una mezcla de thriller internacional, drama emocional y caos australiano con suficiente personalidad como para sostenerse por sí sola.

Y tú ¿qué opinas?, ¿estás de acuerdo con lo que comento?. Anímate a dejar tus opiniones y teorías en la parte de abajo de comentarios. Y si quieres estar al día de todas las novedades sobre la Season 4 de NCIS: Sydney, no olvides visitar el post que te dejo a continuación, pinchando en el botón de abajo y guardar el link para poder visitarlo con frecuencia, pero ¡recuerda!, contiene spoilers.

NCIS: Sydney | Novedades sobre la Season 4

Gracias de todo corazón por visitar el blog. Si te ha gustado este post, compártelo y no olvides seguirme en Twitter e Instagram, así como activar las notificaciones, para que os avise cuando haya contenido nuevo.

Flarrow & More

0 comentarios