No os podéis hacer una idea la rabia que me da que justo cuando más interesante se pone la historia, sea cuando yo no pueda ver la diaria durante unos días. Si alguien está perdido y no sabe de lo que hablo, os dejo por aquí un post donde os cuento el motivo de mi ausencia y cómo voy a organizar el blog mientras tanto.
El caso es que nos hemos comido unas cuantas semanas de episodios sin más, y de repente, las curvas han vuelto, porque Sueños de Libertad pensado que era buen momento pisar de nuevo el acelerador justo cuando yo me voy. Y ¡oh my god! está siendo esto maravilloso de ver.
| Contiene Spoilers |
Una semana más (y ya son tres) los episodios han girado entorno a Fina, lo cual entiendo porque el personaje acaba de llegar, pero siendo sincera un poco saturada si que estoy ya.
El caso es que tras silencios incómodos, caras raras y evasivas por un tubo parece que Fina se ha sincerado en parte con Marta y le ha contado sobre su enfermedad de Brucelosis, pero claro, lo que se le ha quedado en el tintero es contarle todo lo de Bianca.
No me voy a meter en terrenos pantanosos porque ¿pa' qué? pero me parece que Fina está actuando muy mal, que está jugando con Marta de una forma bastante desagradable, le está creando falsas esperanzas (lo cual me parece tremendo) y encima tiene las santas narices de decir que está enamorada de Bianca, mientras le dice a Marta que la quiere, que la echaba de menos, se acuerda de ella y le llama 'mi amor'. Ósea, terrorífico.
Mientras tanto, la cantina se ha convertido en el escenario de un auténtico polvorín. Los rumores sobre el robo empezaron a poner a Salva en una posición complicada, llevándole al límite mientras Pablo descubría su pasado como expresidiario.
A pesar de los esfuerzos de Salva y Mabel por mantener a flote un negocio sin clientes, la presión ha podido con ellos. Tras una situación de lo más violenta en el local, Mabel se vio obligada a tomar decisiones drásticas sobre su relación, y Salva ha terminado eligiendo el camino del sacrificio para protegerla. Y claro, todo muy bien si no fuese porque ya hemos visto como tres rupturas entre ellos.
La fábrica, por su parte, tampoco es que esté pasando por su mejor momento, ya que se enfrenta a una crisis de personal sin precedentes con una oleada de dimisiones que amenaza la producción. En medio de este caos, los conflictos no cesan, porque Gabriel, que ha heredado la facilidad de María por escuchar cosas tras la puerta, no ha pasado por alto la evidente tensión entre Pablo y Damián.
Por su parte, Begoña ha estado multiplicándose esta semana, intentando animar a Eduardo a dar el paso de reconciliarse con su hermano Federico que casualmente el actor es el mismo que interpreta al Duque de Carrill en La Promesa (así que ahora lo tenemos por partida doble en emisión) y lidiando con la misteriosa desaparición de Juanito, al mismo tiempo que sufría los desplantes de una Valentina cada vez más hostil.
De lo de Valentina no voy a decir nada porque cada vez me cae peor, pero ¿podemos hablar de Álvaro? porque él también me caía mal y sabía que le quedaba medio telediario porque siempre tuve muy presentes las palabras de Xenia sobre cómo iba a querer Beatriz quitarse de en medio a Álvaro, pero nunca vi venir ese giro de que ella terminase matándolo. Siempre imaginé como que Beatriz le entregaría a la Guardia Civil diciendo que era el culpable de las muertes de Doña Úrsula y Pelayo, pero no pensaba que él sería capaz de secuestrar a Juanito y ella lo matase para proteger al niño.
Es verdad que esa "pesadilla" que tiene después ella donde le dice al bebito que nunca le hará daño, que siempre podrá contar con ella y que es mejor madre que Begoña, me ha parecido creepy de más y quizás nos están avisando de lo que llegará en el futuro, es decir, intentar acabar con Begoña para quedarse con su marido, su hijo, su casa y su dinero.
En cuanto al viaje de Tasio a Dos Hermanas, hubiese sido interesante si no hubiésemos sabido nunca del embarazo de Candela y el por qué de su marcha, porque se hubiese quedado la pregunta en el aire de si ese viaje serviría para encontrar a su mujer y volver con ella a casa, pero sabiendo la verdad, ves esa trama desde otra perspectiva y como sabes el desenlace te parece todo como mucho más absurdo.
Mientras, Claudia la pifió a lo grande al irse de la lengua con un periodista, ganándose una merecida bronca de Gabriel. Para cerrar el círculo de secretos, Nieves, tras dudar sobre su marcha a Tarragona, terminó abriendo su corazón con Pablo para contarle toda la verdad sobre Alberto, demostrando que en esta serie las mochilas del pasado pesan demasiado. Y lo que no me esperaba en absoluto era la reacción de él, aunque después de ver la que tuvo cuando Damián le contó sobre el final de Gervasio, tampoco sé por qué me he sorprendido.
Y el punto cómico lo ha puesto la tita Manuela y su reciente menopausia, que no sé a vosotros, pero a mi me ha cogido por sorpresa porque pensé que el personaje era más mayor y saber que tiene 53 años y que está empezando con la menopausia me ha dejado completamente desubicada.
Y tú ¿qué opinas?, ¿estás de acuerdo con lo que comento?. Anímate a dejar tus impresiones en la parte de comentarios, y a visitar el post de los avances de los próximos episodios pinchando en el botón de abajo, pero ¡recuerda!, contiene spoilers.
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